Buscando Espontaneidad

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viernes, 7 de enero de 2011

Niña mala


Tú que vendes tu boca por monedas falsas,
Que entregas tus besos a cambio de nada,
Dime cuántas caponas te han cocido en los hombros
Tantos corazones rellenos de carnada.

Tú que enciendes el cielo de quienes no lo merecen,
Que enjuagas tu boca con salivas de sal,
Dime cuántas mañanas amaneces pensando
Si lo que hicieron tus labios estuvo realmente mal.

Niña mala, si pudieras comprar al menos
Espejos en vez de sapos,
Podrías ver en él lo que a ciegas veo yo.

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